En 2026 se cumplen 40 años de la entrada de España en la Unión Europea, un proceso que ha tenido un notable impacto en el desarrollo económico, social y territorial del Baix Llobregat. A lo largo de estas décadas, los fondos europeos —como el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Social Europeo (FSE), los fondos de cohesión o, más recientemente, el programa Next Generation EU— han contribuido a modernizar infraestructuras, impulsar la innovación, fomentar el empleo y promover la sostenibilidad en una comarca histórica.
La transformación del territorio ha estado ligada a la participación en programas europeos como URBACT, Interreg, Erasmus+ u Horizon Europe, que han permitido desarrollar proyectos vinculados a la regeneración urbana, la transición energética, la digitalización, la formación y la cooperación entre ciudades europeas. Más allá de los recursos económicos, estos programas han generado conocimiento, intercambio de experiencias y nuevas oportunidades de colaboración internacional para los municipios del Baix Llobregat.
En este proceso, instituciones como la Diputació de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona han tenido un papel clave. A través del soporte técnico, la coordinación de proyectos y el acompañamiento a los ayuntamientos han facilitado que muchos municipios puedan acceder a programas europeos e integrar las políticas comunitarias en sus estrategias de desarrollo local.
Varios municipios del Baix Llobregat han estado históricamente y especialmente activos en este ámbito. Ciudades como Viladecans, Sant Boi de Llobregat, Molins de Rei o Gavà han participado desde hace años en proyectos europeos relacionados con la innovación urbana, la sostenibilidad, la educación o el desarrollo económico local, contribuyendo a posicionar la comarca en redes de cooperación internacional.
En los últimos años, otros municipios también han hecho una apuesta decidida por reforzar su presencia en el ámbito europeo. Es el caso de Cervelló, Esparreguera, Olesa de Montserrat, San Vicente dels Horts o Castelldefels, que han impulsado proyectos vinculados a la sostenibilidad, la innovación y la participación en redes europeas de ciudades.
El caso de Castelldefels es especialmente significativo, puesto que la voluntad de europeizar e internacionalizar la ciudad ha sido compartida por diferentes gobiernos municipales de diferente ideología. Esta apuesta se inició durante la etapa en la que Esther Niubó, entonces concejala del gobierno liderado por el PSC y actual consejera de Educación de la Generalidad de Cataluña, impulsó las primeras iniciativas para posicionar la ciudad en proyectos europeos. Posteriormente, esta línea de trabajo ha sido continuada y reforzada por el actual alcalde Manu Reyes, del Partido Popular de Cataluña, que ha sabido consolidar esta estrategia.
Después de 40 años de integración europea, el Baix Llobregat se ha consolidado como territorio dinámico y conectado con Europa. La combinación de fondos europeos, cooperación institucional e iniciativa municipal ha sido determinante para impulsar proyectos transformadores y reforzar el posicionamiento del territorio en el espacio metropolitano y europeo. El reto de futuro es seguir aprovechando las oportunidades que ofrecen las políticas europeas para avanzar hacia un desarrollo más sostenible, innovador e inclusivo.